Finanzas
El vocabulario para leer las cuentas de una empresa y entender qué está pasando: balance, márgenes, tesorería, endeudamiento y valoración.
Es el bloque más grande del diccionario dentro de una sola categoría, y el que más cambia la forma de dirigir cuando se domina. La distinción que lo ordena todo: beneficio y caja no son lo mismo, y una empresa se cierra por lo segundo, no por lo primero.
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Reparto del coste de una inversión a lo largo de los años que va a durar. Es un gasto contable que no supone salida de dinero.
Uso de deuda para financiar la actividad. Multiplica la rentabilidad cuando las cosas van bien y multiplica las pérdidas cuando van mal.
Foto del patrimonio de una empresa en una fecha: lo que tiene, lo que debe y lo que queda para los socios. Siempre cuadra por construcción.
Velocidad a la que una empresa quema caja en un periodo determinado, normalmente expresada en euros al mes. Indicador crítico en startups antes de ser rentables.
Gasto en bienes de capital con vida útil superior a un año (máquinas, edificios, software): inversión que se amortiza en el tiempo en lugar de imputarse al resultado del año.
Diferencia entre el activo corriente y el pasivo corriente. Mide la capacidad de una empresa para afrontar sus compromisos a corto plazo con sus recursos líquidos.
Flujo real de dinero que entra y sale de la empresa en un periodo. Mide liquidez efectiva, no beneficio contable. Una empresa puede ganar y a la vez quebrar por falta de cash.
Proceso de ordenar y ajustar la contabilidad al final del ejercicio para determinar el resultado real y formular las cuentas anuales.
Los fijos se pagan vendas o no vendas; los variables suben y bajan con la actividad. La proporción entre ambos define el riesgo de un negocio.
Beneficio antes de intereses e impuestos. Mide lo que gana el negocio por su operación, sin contar cómo está financiado ni qué impuestos paga.
Beneficio operativo bruto de una empresa antes de descontar intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. Mide rentabilidad operativa pura.
Dinero que sobra después de mantener el negocio funcionando. Es lo que de verdad queda disponible para pagar deuda, repartir o invertir en crecer.
Diferencia entre ingresos por ventas y coste directo de producirlos o adquirirlos. Indica cuánto deja cada euro vendido antes de cubrir estructura.
Lo que queda de cada venta tras los costes variables y que sirve para cubrir los costes fijos. Es el número que decide qué productos merecen la pena.
Porcentaje de las ventas que acaba siendo beneficio después de absolutamente todo: costes, estructura, intereses e impuestos.
Retraso o impago de facturas vencidas. En España es un problema estructural y la ley da más herramientas de las que se usan.
Gasto operativo recurrente que la empresa incurre para mantener su actividad diaria, imputado íntegramente al resultado del ejercicio en que se produce.
Estado financiero que muestra ingresos, costes y beneficio de una empresa en un periodo concreto. La 'foto' de si gana o pierde dinero.
Lo que quedaría para los socios si se vendiera todo y se pagaran todas las deudas. Es el colchón de la empresa y su medida de solvencia.
Días que tardas de media en cobrar una factura. Cada día de más es dinero tuyo financiando a tus clientes.
Plan económico del año expresado en números: qué esperas ingresar, qué vas a gastar y qué resultado sale. Sirve para decidir, no para adivinar.
Reconocimiento contable de una pérdida probable que aún no se ha materializado, para que las cuentas reflejen la realidad y no un optimismo.
Nivel de ventas en el que no ganas ni pierdes. Por debajo, cada mes resta; por encima, cada euro adicional deja casi todo su margen.
Mide si puedes pagar lo que debes a corto plazo con lo que vas a convertir en dinero a corto plazo. Es el chequeo rápido de solvencia inmediata.
Métrica que mide cuánto rinde una inversión expresada como porcentaje. Se calcula como (Beneficio − Inversión) ÷ Inversión × 100.
Tiempo que una empresa puede seguir operando con la caja disponible al ritmo actual de gasto. Es la métrica que marca el horizonte real de supervivencia de un proyecto.
Estimar cuánto vale un negocio. No hay un número único: hay métodos, supuestos y, al final, lo que alguien esté dispuesto a pagar.