17 herramientas. Cero registros.
Las cuentas que hago a diario para dirigir una empresa, convertidas en algo que puedas usar con tus propios números. Todo ocurre en tu navegador: nada de lo que escribas sale de tu ordenador.
Para lo que se publica y para saber de dónde viene cada visita.
Qué cobrar, qué margen te queda y qué pasa cuando cedes un descuento.
Si le vas a dar un 10 % a ese cliente y quieres seguir ganando tu 35 %, la tarifa no puede ser el precio que te deja ese 35 %: tiene que llevar el descuento ya metido dentro. Esta calculadora te dice cuál.
Conceder un descuento no reduce el beneficio en el mismo porcentaje: lo reduce mucho más. Esta es la cuenta que conviene tener hecha antes de sentarse a negociar.
La cuenta que casi nadie hace antes de dar un precio: cuánto necesitas cobrar por hora para llegar a fin de año, contando que no todas tus horas se facturan.
Cuántas unidades tienes que vender para dejar de perder dinero. Por debajo de esa cifra pierdes; por encima, cada venta aporta margen limpio.
Lo que cuesta de verdad tener a alguien, reunirse y tomar decisiones.
Un sueldo de 30.000 € no cuesta 30.000 €. Y el coste por hora tampoco sale de dividir entre 1.800: hay que quitar vacaciones, festivos y los días que no se trabajan.
Nadie apunta las reuniones en ninguna cuenta, pero se pagan igual. Esta es la cifra que conviene tener delante antes de convocar la siguiente recurrente.
Comprar ese software, esa máquina o automatizar ese proceso. En cuántos meses se paga solo, y qué deja después.
Si cobras a tiempo, si aguanta la caja y si te compensa adelantar un pago.
Cuántos días pasan de media entre que facturas y cobras. Y lo más útil: cuánta caja tienes inmovilizada ahí, y cuánta liberarías recortando el plazo.
Si tuvieras que pagar hoy todo lo que debes a corto plazo, ¿con qué lo pagarías? Los tres ratios responden con distinto grado de honestidad.
Cuánta deuda soporta tu empresa. Y la prueba que de verdad ordena la decisión: qué pasa con esa deuda si las ventas caen.
«Un 2 % si pagas en 10 días en vez de 30.» Suena a poco. Anualizado supera el 35 %, y eso lo cambia todo — tanto si te lo ofrecen como si lo ofreces tú.
Cuánto stock tener y cuándo lanzar el pedido.
Cuántas veces al año se vacía y se rellena tu almacén. Cuanto más alta la rotación, menos dinero parado en las estanterías.
A qué nivel de existencias hay que pedir para no quedarse sin material. Y cuánto colchón hace falta, que depende menos del plazo medio del proveedor que de lo irregular que sea.
Cuánto cuesta traer un cliente y cuánto deja mientras dura.
Porque son cuentas que ya hago, y porque una herramienta que te pide el email antes de darte un número no es una herramienta, es un formulario disfrazado. Si alguna te resulta útil y quieres algo parecido para tu negocio, eso es lo que hago en AE Works.
Cada herramienta enlaza los términos del diccionario que hay detrás, por si quieres entender el cálculo y no solo el resultado.