FINANZAS

Balance de situación

Foto del patrimonio de una empresa en una fecha: lo que tiene, lo que debe y lo que queda para los socios. Siempre cuadra por construcción.

Nivel · principiante4 min de lecturaActualizado 23 ago 2026
También conocido como: Balance, Estado de situación financiera

Definición

El balance de situación es la foto del patrimonio de una empresa en una fecha concreta: lo que tiene, lo que debe y lo que queda para los socios.

La diferencia con la cuenta de resultados es de naturaleza, y conviene tenerla clara desde el principio: el balance es una foto de un instante; la cuenta de resultados es una película de un periodo. Una dice cómo estás hoy; la otra, cómo te ha ido este año.

Se organiza en tres bloques y siempre cumple la misma igualdad:

ACTIVO = PASIVO + PATRIMONIO NETO

O dicho en lenguaje normal: todo lo que tienes está financiado por alguien — o por terceros a los que se lo debes, o por los socios.

Los tres bloques

Activo: lo que tienes. Se ordena de menos a más líquido.

  • No corriente (antes "fijo"): lo que permanece más de un año. Naves, maquinaria, vehículos, software.
  • Corriente: lo que rota en menos de un año. Existencias, clientes pendientes de cobro, tesorería.

Pasivo: lo que debes.

  • No corriente: deudas a más de un año. Préstamos a largo, leasing.
  • Corriente: deudas a menos de un año. Proveedores, Hacienda, Seguridad Social, póliza de crédito.

Patrimonio neto: lo que queda para los socios. Capital aportado, reservas acumuladas y el resultado del ejercicio.

Qué mirar al leerlo

Fondo de maniobra = activo corriente − pasivo corriente. Si es negativo, estás financiando el largo plazo con deuda a corto: es la señal de alarma más importante de todo el balance. Ver capital circulante.

Peso de clientes. Si la partida de clientes es enorme comparada con la facturación, estás financiando a tus clientes. Ver periodo medio de cobro.

Peso de existencias. Almacén grande es dinero parado. Ver rotación de existencias.

Apalancamiento: cuánta deuda hay frente a fondos propios.

Tesorería. Cuánto aguantas sin ingresar.

Ejemplo práctico

En una empresa de distribución industrial, el balance cuenta una historia muy concreta y muy distinta a la de la cuenta de resultados.

El activo está dominado por dos partidas: existencias y clientes. Es la naturaleza del negocio — tienes que tener stock para servir rápido, y vendes a crédito.

Y ahí aparece la tensión central de este tipo de empresa: puedes ganar dinero cada año y no tener un euro en el banco. El beneficio está inmovilizado en el almacén y en las facturas pendientes de cobrar.

Esa es la razón de que el balance importe tanto como la cuenta de resultados, y de que mucha gente que solo mira el beneficio se sorprenda cuando el banco le dice que no.

Lo que aprendí mirándolo con años: las tres partidas que de verdad se gestionan a diario son stock, clientes y proveedores. Bajar el stock un 10 %, cobrar cinco días antes o pagar cinco días después libera caja inmediatamente, sin vender un euro más. Ninguna de las tres aparece en la cuenta de resultados.

Y una consecuencia práctica: crecer consume caja. Facturar un 30 % más significa más stock y más clientes pendientes de cobro antes de haber cobrado nada. Muchas empresas que quiebran no lo hacen por vender poco: quiebran creciendo.

Por qué siempre cuadra

Porque no es una medición, es una identidad. La contabilidad de partida doble anota cada operación dos veces: si compras una máquina de 10.000 € a crédito, sube el activo en 10.000 y sube el pasivo en 10.000.

Que cuadre no significa que esté bien. Un balance puede cuadrar perfectamente y estar mal valorado: existencias obsoletas contabilizadas a precio de compra, clientes incobrables sin provisionar, activos que ya no valen lo que dicen. Cuadrar es aritmética; ser cierto es otra cosa.

Errores comunes

  • Mirar solo la cuenta de resultados. El beneficio no dice si puedes pagar.
  • Confundir beneficio con caja.
  • No provisionar los impagados. Un cliente que lleva dos años sin pagar sigue figurando como activo si nadie lo corrige. Ver provisión.
  • Existencias infladas. Stock obsoleto valorado a precio de compra hincha el activo y el patrimonio.
  • Mirarlo una vez al año. El balance del 31 de diciembre puede estar maquillado: se aprieta el cobro y se retrasa el pago en las últimas semanas.
  • Ignorar el fondo de maniobra.

Cuándo mirarlo

Con periodicidad, no solo al cerrar el ejercicio. Un balance trimestral, aunque sea aproximado, avisa de problemas de tesorería con meses de antelación.

Y siempre antes de: pedir financiación, decidir una inversión grande, entrar en un cliente que paga a noventa días, o crecer rápido. En los cuatro casos, la pregunta que responde el balance es la misma: ¿tengo con qué?

Referencias

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Escrito por
Antonio Echeverría

Dirijo IMDICA, una empresa de suministro industrial, desde 2007. Escribo estas definiciones desde el lado de quien las usa para decidir, no desde el de quien las estudia.

Si esto lo estás sacando de hojas de cálculo, lo convierto en un panel en AE Works.