EBITDA vs EBIT
Se diferencian en una sola letra y en una sola partida: la amortización. Parece un matiz contable y decide si estás mirando un negocio rentable o uno que solo lo parece.
Resultado antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización
Resultado de explotación: lo mismo, pero restando la amortización
El EBITDA suma de vuelta la amortización porque no es una salida de caja: la máquina se pagó hace años. El EBIT no la suma, porque esa máquina se está gastando y habrá que reponerla. Los dos tienen razón, y por eso hacen falta los dos: el EBITDA se acerca a la caja que genera la operación, el EBIT se acerca al beneficio real de explotación.
| Dimensión | EBITDA | EBIT |
|---|---|---|
| Qué resta | Costes operativos | Costes operativos + amortización |
| Se acerca a | La caja que genera la operación | El beneficio real de explotación |
| En un negocio con maquinaria | Infla el resultado | Refleja el desgaste |
| En servicios sin activos | Casi idénticos | Casi idénticos |
| Quién lo usa | Bancos, compradores, múltiplos de valoración | Análisis de rentabilidad operativa |
| Riesgo de manipulación | Alto: se maquilla alargando vidas útiles | Menor |
Para comparar la generación operativa entre empresas con estructuras de financiación o políticas de amortización distintas, y para negociar con un banco: la deuda se mide en veces EBITDA.
Para saber si el negocio gana dinero de verdad después de contar el desgaste de lo que usa. En cualquier actividad con maquinaria, almacén o flota, el EBIT es el número honesto.
Usar el EBITDA como si fuera dinero disponible. No lo es: ignora los impuestos, las variaciones del circulante y —sobre todo— la inversión que hace falta para reponer lo que se amortiza. Un negocio con un EBITDA excelente y un CAPEX de reposición enorme genera mucha menos caja de lo que su EBITDA sugiere.