COMPARATIVA

Amortización vs Provisión

Las dos aparecen como gasto, las dos reducen el beneficio y ninguna mueve un euro de la cuenta. Ahí acaban los parecidos.

LA DIFERENCIA

La amortización reparte el coste de algo que ya compraste y que se va gastando: es previsible, sistemática y se calcula con una tabla. La provisión reconoce que algo va a salir mal —un cliente que no va a pagar, un stock que no vale lo que costó, un litigio que se va a perder— y su importe es una estimación. Una ordena el pasado; la otra anticipa el futuro.

CARA A CARA
Comparación entre Amortización y Provisión
DimensiónAmortizaciónProvisión
Responde aUn activo que se desgastaUna pérdida probable
ImporteCalculado con tabla y vida útilEstimado con criterio
PrevisibilidadTotal: se sabe con años de antelaciónNinguna
Se puede revertirNoSí, si la pérdida no se materializa
Mueve cajaNoNo
Margen de discreciónEscasoAmplio, y ahí está el riesgo
Deducibilidad fiscalSí, dentro de los coeficientesDepende del tipo y de la justificación
Efecto en el patrimonio netoLo reduce de forma previsibleLo reduce de golpe
Cuándo Amortización

Siempre que tengas inmovilizado: maquinaria, vehículos, instalaciones, software. No es opcional, y no dotarla infla el resultado y el patrimonio.

Cuándo Provisión

Cuando hay un indicio real de pérdida: un cliente que lleva meses sin pagar, stock sin movimiento en dos años, un procedimiento abierto. El principio de prudencia obliga a reconocerla.

El error que se comete

No provisionar para que el año quede mejor. Es la decisión más incómoda del cierre y no hacerla es peor: el balance dice que tienes un dinero que no tienes, y tarde o temprano hay que reconocerlo todo de golpe — normalmente en el peor momento, cuando alguien mira las cuentas con lupa: una due diligence, una renovación de póliza o la entrada de un socio. El error inverso también existe, aunque es más raro: provisionar de más para «guardar» el resultado de un año bueno, que es maquillar en la otra dirección y también acaba aflorando.