METRICAS

Velocidad de pipeline

Cuánto dinero genera tu embudo por unidad de tiempo. Combina cuatro palancas en una fórmula y enseña cuál de ellas mover primero.

Nivel · avanzado4 min de lecturaActualizado 23 ago 2026
También conocido como: Pipeline velocity, Velocidad del embudo

Definición

La velocidad de pipeline mide cuánto dinero genera tu embudo comercial por unidad de tiempo. Combina en una sola fórmula las cuatro palancas que de verdad mueven las ventas:

Velocidad = (oportunidades × ticket medio × tasa de cierre) ÷ ciclo de venta en días

El resultado son euros por día. Aislado no dice gran cosa; su valor está en que te obliga a mirar las cuatro variables a la vez y a ver cuál está frenando el conjunto.

Es la métrica que responde a la pregunta que todo el mundo se hace mal: "¿cómo vendemos más?". La respuesta casi siempre es "más contactos", y casi nunca es lo más rentable.

Las cuatro palancas

Número de oportunidades. Cuántas hay activas. Es la palanca que todo el mundo intenta primero y suele ser la más cara: más prospección, más marketing, más gente.

Ticket medio. Cuánto vale cada una. Subirlo no cuesta captar a nadie: venta cruzada, opciones en la propuesta, mejor mezcla de producto.

Tasa de cierre. Qué porcentaje acaba en venta. Se mejora cualificando mejor y con mejor proceso.

Ciclo de venta. Cuánto tarda. Está en el denominador, así que reducirlo multiplica: pasar de 60 a 45 días sube la velocidad un 33 % sin vender nada más.

Ese detalle del denominador es la razón por la que merece la pena conocer la fórmula. Acortar el ciclo es la palanca menos intuitiva y a menudo la más barata.

Cómo usarla

No para el número en sí, sino para simular. Calcula tu velocidad actual y luego pregunta qué pasa si mejoras cada variable un 10 %:

MejoraEfecto en la velocidad
+10 % oportunidades+10 %
+10 % ticket medio+10 %
+10 % tasa de cierre+10 %
−10 % ciclo de venta+11 %

Aritméticamente son casi iguales. La diferencia está en el coste de conseguir cada una, y ahí es donde se toma la decisión.

Conseguir un 10 % más de oportunidades puede exigir contratar. Reducir el ciclo un 10 % puede ser mandar los presupuestos el mismo día en vez de a los tres días. La segunda es gratis.

Ejemplo práctico

En AE Works la aplicación fue directa y el resultado, poco intuitivo.

La reacción natural ante "quiero vender más" era buscar más contactos: escribir más, moverse más. Al mirar las cuatro variables, el cuello estaba en otro sitio.

El ciclo se alargaba por dos cosas evitables y propias: tardar en mandar la propuesta, y que aceptarla tuviera fricción —imprimir, firmar, escanear, devolver—.

Las dos se arreglaron sin captar a nadie. La propuesta sale el mismo día de la llamada, y se acepta con un clic o con un QR, convirtiéndose automáticamente en pedido.

Lo que enseña el caso: la primera vez que calculas la velocidad de pipeline, lo habitual es descubrir que tu cuello de botella no es el que creías, y que está en tu proceso y no en el mercado.

En IMDICA el análisis apuntó a la tasa de cierre en clientes nuevos, que era muy inferior a la de clientes existentes. La causa no era el cierre: se emitían presupuestos a empresas que solo pedían precio de referencia. Filtrar antes de emitir subió la tasa sin cambiar nada del proceso comercial.

Errores comunes

  • Ir siempre a por más oportunidades. Es la palanca más cara y la primera que se toca.
  • Olvidar el denominador. El ciclo de venta multiplica y casi nadie lo mira.
  • No cerrar las oportunidades muertas. Inflan el número de oportunidades y bajan la tasa de cierre: distorsionan dos variables a la vez.
  • Calcularla sin segmentar. Clientes nuevos y existentes tienen velocidades muy distintas; promediarlos esconde el problema.
  • Compararla con otras empresas. El número solo tiene sentido contra tu propio histórico.
  • Muestras pequeñas. Con quince operaciones cerradas, la tasa de cierre es ruido.

Cuándo calcularla

Cuando tengas un pipeline registrado con fechas e importes y al menos treinta o cuarenta operaciones cerradas. Antes de eso no hay datos, hay anécdotas.

Y úsala cada trimestre para decidir dónde poner el esfuerzo del siguiente. Es de las pocas métricas que no solo describe: señala qué hacer.

Referencias

Tagsventasmétricasdiagnósticob2b
Escrito por
Antonio Echeverría

Dirijo IMDICA, una empresa de suministro industrial, desde 2007. Escribo estas definiciones desde el lado de quien las usa para decidir, no desde el de quien las estudia.

Si esto lo estás llevando a mano, lo automatizo con el CRM que construyo en AE Works.