LABORAL

Cuota de autónomos

Lo que paga a la Seguridad Social quien trabaja por cuenta propia. Desde 2023 depende de los ingresos reales, no de una base elegida.

Nivel · principiante4 min de lecturaActualizado 28 ago 2026
También conocido como: RETA, Cuota RETA, Seguridad Social de autónomos

Definición

La cuota de autónomos es lo que paga a la Seguridad Social quien trabaja por cuenta propia, dentro del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

Y cambió de naturaleza en 2023: hasta entonces, el autónomo elegía su base de cotización dentro de unos límites, y la inmensa mayoría elegía la mínima. Desde la reforma, la cuota depende de los rendimientos netos reales de la actividad.

Cómo funciona ahora

El sistema se basa en tramos:

  1. El autónomo estima sus rendimientos netos anuales al empezar el año.
  2. Esa estimación lo sitúa en un tramo, que determina su base y su cuota.
  3. Puede cambiar la previsión varias veces al año si ve que se desvía.
  4. Al año siguiente, la Seguridad Social regulariza cruzando con los datos fiscales reales: si cotizaste de menos, pagas la diferencia; si de más, te la devuelven.

Los rendimientos netos no son la facturación: son ingresos menos gastos deducibles, con una deducción adicional por gastos genéricos. La diferencia entre facturar y rendir es exactamente lo que mucha gente confunde al estimar.

Los tramos y los importes concretos los fija la normativa y se han ido actualizando cada año, así que las cifras vigentes las confirma tu asesoría — es de las cosas que peor envejecen en cualquier artículo.

Qué cubre

La cuota da derecho a asistencia sanitaria, prestación por incapacidad temporal, jubilación, cese de actividad —el equivalente al paro—, prestaciones por accidente de trabajo y enfermedad profesional, y formación.

Ese punto importa: el cese de actividad y las contingencias profesionales están incluidos desde hace años, algo que muchos autónomos veteranos siguen sin tener presente.

La tarifa plana

Para quien empieza existe una cuota reducida durante los primeros años, con condiciones y prórrogas que dependen de si se obtienen rendimientos por encima del SMI y de si se ha estado antes de alta.

Es la razón por la que darse de alta como autónomo cuesta poco al principio, y la razón por la que el tercer año suele ser una sorpresa desagradable para quien no lo previó.

Ejemplo práctico

Para quien empieza por su cuenta, la cuota tiene una consecuencia directa que casi nadie calcula al principio: es un coste fijo puro. Se paga factures o no factures, y en enero igual que en agosto.

Lo que aprendí: por eso es la primera línea del cálculo de tarifa. Un autónomo que quiera ganar 30.000 € al año no necesita facturar 30.000 €: necesita facturar eso más sus gastos, más doce cuotas, y todo ello repartido entre las horas que de verdad puede facturar — que nunca son todas las que trabaja.

Está la cuenta completa en la calculadora de precio por hora, y el resultado suele estar bastante por encima de lo que la gente pensaba cobrar.

El segundo aprendizaje, sobre el sistema nuevo: la regularización posterior cambia cómo hay que gestionar la tesorería. Si estimas bajo para pagar menos durante el año, no estás ahorrando — estás aplazando. La diferencia llega después, de golpe y sin avisar en el momento cómodo.

La práctica sensata es la contraria: estimar de forma realista y ajustar la previsión durante el año si el negocio se desvía, que es precisamente para lo que el sistema permite cambiarla varias veces.

Y una advertencia para el autónomo societario —quien administra su propia SL y cotiza por ese régimen—: sus reglas de base mínima han sido tradicionalmente distintas a las del autónomo ordinario, y conviene comprobar cuáles le aplican en lugar de asumir que es el mismo caso.

Errores comunes

  • Confundir facturación con rendimientos netos al estimar el tramo.
  • Estimar bajo para pagar menos e ignorar la regularización posterior.
  • No ajustar la previsión cuando el año se desvía de lo previsto.
  • No contar la cuota al calcular el precio por hora.
  • Olvidar que la tarifa plana termina y no prever el salto.
  • Creer que no hay derecho a paro. El cese de actividad existe.
  • Asumir las reglas del autónomo ordinario siendo societario.

Cuándo revisarlo

Al empezar el año, para fijar la previsión, y cada trimestre al ver cómo va la actividad — el sistema permite cambiarla y esa es su principal ventaja frente al anterior.

Y siempre al calcular tarifas o al valorar si compensa seguir como autónomo o constituir sociedad. Ver autónomo vs sociedad limitada.

Con la advertencia obligada: esto es divulgativo y las cifras cambian cada año. Los tramos vigentes y tu encuadre concreto los determina tu asesoría.

Referencias

TagsempresariallaboralfiscalEspaña
Escrito por
Antonio Echeverría

Dirijo IMDICA, una empresa de suministro industrial, desde 2007. Escribo estas definiciones desde el lado de quien las usa para decidir, no desde el de quien las estudia.

Si esto lo estás sacando de hojas de cálculo, lo convierto en un panel en AE Works.