Definición
El texto ancla es la parte visible y pulsable de un enlace: lo que va entre la etiqueta de apertura y la de cierre.
Aprende <a href="/diccionario/seo/canonical/">qué es una URL canónica</a>.
Ahí el texto ancla es "qué es una URL canónica".
Su función es doble. Para Google, es una pista fuerte sobre el contenido de la página de destino: un enlace es un voto, y el texto ancla dice de qué es ese voto. Para el usuario —y muy especialmente para quien navega con lector de pantalla— es lo que le permite decidir si pulsar.
Los tipos
- Exacto: coincide literalmente con el término objetivo. "presupuesto web barcelona".
- Parcial: lo contiene con más palabras. "pedir un presupuesto web en Barcelona".
- De marca: el nombre. "AE Works".
- Genérico: "aquí", "haz clic", "leer más". El peor de todos.
- URL desnuda: la dirección tal cual.
- De imagen: si el enlace es una imagen, el texto alternativo hace de ancla.
Por qué el exacto es peligroso
Suena bien optimizar todos los enlaces con el término exacto. En la práctica es la señal de spam más clásica que existe.
En 2012 Google lanzó el algoritmo Penguin precisamente contra eso: perfiles de enlaces donde un porcentaje anormalmente alto usaba el mismo texto exacto. Ningún enlace natural se comporta así. Cuando alguien te enlaza de verdad, escribe lo que le sale: tu marca, la dirección, "este artículo", el título de la página.
Un perfil de enlaces sano es variado y está dominado por marca y genéricos. Un perfil con el 40 % de anclas exactas grita manipulación.
Para el enlazado interno hay más margen, porque es tuyo y se entiende que lo controlas. Aun así, variar es mejor.
Ejemplo práctico
En el diccionario de esta web, el enlazado interno es automático: cuando un artículo menciona otro término, se enlaza solo. Eso significa que el texto ancla es el nombre del término tal como aparece escrito en la frase.
El efecto es interesante: como cada artículo menciona los términos con la redacción que pide su propia frase, las anclas salen variadas de forma natural. Unas veces "base de datos relacional", otras "bases relacionales", otras "relacional" a secas. Nadie lo diseñó así: sale de escribir en castellano normal.
Es un buen recordatorio de que el mejor texto ancla es casi siempre el que escribirías si el SEO no existiera.
Y un caso del lado contrario, del que aprendí auditando: en el pie de esta misma web había un enlace que decía "CV (PDF)" y apuntaba a #. Ni llevaba a ningún sitio ni describía nada real. Para el usuario era una decepción y para un lector de pantalla, un enlace anunciado que no hacía nada. Se sustituyó por un destino de verdad.
Cómo escribirlo bien
- Que describa el destino. Si lees solo el texto del enlace, fuera de contexto, deberías saber a dónde va.
- Corto. Entre dos y seis palabras suele bastar.
- Nada de "haz clic aquí". Es el ejemplo canónico de lo que no hacer, y no solo por SEO: es la razón por la que las pautas de accesibilidad lo desaconsejan explícitamente.
- Varía. Si enlazas cinco veces a la misma página, usa cinco formulaciones.
- No enlaces frases enteras. Un párrafo entero subrayado es ilegible.
- Que el contexto acompañe. Google también lee lo que rodea al enlace.
Errores comunes
- Genéricos por defecto. "Más información", "aquí", "leer más" repetidos por toda la web.
- Abusar del exacto en enlaces externos. Es lo que dispara las alarmas.
- La misma ancla para páginas distintas. Confunde a Google sobre cuál posicionar.
- Ancla que no corresponde con el destino. Prometes una cosa y llevas a otra.
- Imágenes enlazadas sin texto alternativo. El enlace queda mudo.
- Texto ancla en un idioma y página en otro.
Cuándo revisarlo
Al hacer link building: es donde más importa y donde más fácil es pasarse. Si consigues cinco enlaces y en los cinco pides el mismo texto exacto, estás construyendo justo el patrón que Google busca para desconfiar.
Y en una auditoría interna: extrae todos los textos ancla del sitio y mira si hay una concentración rara o si abundan los genéricos. Es un arreglo barato con efecto en accesibilidad y en SEO a la vez.