FINANZAS

Leasing y renting

Dos formas de usar un bien sin comprarlo. El leasing acaba en propiedad si quieres; el renting es alquiler con todo incluido.

Nivel · intermedio4 min de lecturaActualizado 27 ago 2026
También conocido como: Arrendamiento financiero, Arrendamiento operativo

Definición

Leasing y renting son dos formas de usar un bien —una furgoneta, una carretilla, un servidor— sin desembolsar su precio de golpe.

  • Leasing (arrendamiento financiero): pagas cuotas durante un plazo y al final hay una opción de compra que normalmente ejerces. Es comprar a plazos con otro nombre.
  • Renting (arrendamiento operativo): alquilas. Al final devuelves el bien y, si quieres, renuevas. Incluye mantenimiento, seguro e impuestos.

La diferencia de fondo es quién acaba siendo dueño y quién asume que el bien se estropee o se quede obsoleto.

Cara a cara

LeasingRenting
Al terminarOpción de compra, normalmente residualDevuelves o renuevas
Mantenimiento y seguroPor tu cuentaIncluidos en la cuota
En el balanceAparece como activo y como deudaNo aparece
Naturaleza del gastoCAPEX financiadoOPEX puro
Riesgo de obsolescenciaTuyoDel arrendador
Coste totalMenorMayor
Flexibilidad para salirEscasaEscasa también, ojo

Ese «ojo» del final importa: mucha gente cree que el renting se cancela cuando quiere. No. Cancelar antes de plazo suele costar buena parte de las cuotas pendientes.

Ejemplo práctico

En una empresa con reparto propio, la decisión entre leasing y renting de una furgoneta se toma casi siempre mirando la cuota, y la cuota es lo que menos informa.

Lo que aprendí a mirar en su lugar: cuántos kilómetros vas a hacer de verdad. El renting se contrata con un límite anual, y superarlo se paga por kilómetro. Si el reparto crece y nadie revisó ese número, la factura de regularización al final del contrato es una sorpresa desagradable.

El segundo criterio, y el que de verdad decide: cuánto va a durar el bien siendo útil.

  • Un vehículo de reparto que va a hacer 200.000 km en cinco años y luego valdrá poco: renting. El riesgo de que se estropee y el de la reventa son de otro.
  • Una carretilla o una máquina que va a estar quince años trabajando: leasing y quedártela. Pagar alquiler indefinido por algo que no se queda obsoleto es tirar dinero.

Y una observación sobre la trampa contable. El renting no aparece en el balance, así que mejora ópticamente el apalancamiento. Muchos comerciales lo usan como argumento. La realidad es que un contrato de renting a cinco años es un compromiso de pago igual de firme que un préstamo: no verlo en el balance no significa que no exista. Un banco que analice bien tus cuentas lo va a preguntar.

La parte fiscal

Los dos suelen ser deducibles, con reglas distintas: en el leasing se deducen los intereses y la amortización del bien —con regímenes acelerados en algunos casos—, y en el renting la cuota completa como gasto.

Cuál sale mejor depende de tu situación, de tu resultado y del bien concreto. Esto es divulgativo: la comparación fiscal la hace tu asesor con tus números, y suele mover la decisión menos de lo que la gente espera.

Errores comunes

  • Comparar solo cuotas. Una incluye mantenimiento y seguro y la otra no.
  • Creer que el renting se cancela libremente.
  • No calcular los kilómetros o el uso real y comerse la regularización.
  • Elegir renting por «sacar la deuda del balance». El compromiso está igual, y quien analice tus cuentas lo verá.
  • Leasing de algo que se queda obsoleto rápido, como equipos informáticos: acabas dueño de algo que no quieres.
  • No mirar el valor residual de la opción de compra: si es alto, no es tan buen negocio como parece.

Cuándo usar cada uno

Renting cuando el bien se desgasta rápido, se queda obsoleto, o cuando prefieres pagar por el servicio y no lidiar con talleres, seguros e ITV.

Leasing cuando el bien va a durar y vas a quererlo tuyo, y cuando el coste total a largo plazo pesa más que la comodidad.

Y la pregunta que ordena la decisión mejor que ninguna cuota: ¿dentro de cinco años querré seguir teniendo esto? Si la respuesta es sí, leasing. Si es «querré uno nuevo», renting.

Referencias

Tagsempresarialfinanzasfinanciacióncostes
Escrito por
Antonio Echeverría

Dirijo IMDICA, una empresa de suministro industrial, desde 2007. Escribo estas definiciones desde el lado de quien las usa para decidir, no desde el de quien las estudia.

Si esto lo estás sacando de hojas de cálculo, lo convierto en un panel en AE Works.