CONCEPTOS BASE

DNS

Sistema que traduce un nombre de dominio a la dirección IP del servidor que lo aloja. Es la guía telefónica de internet.

Nivel · principiante4 min de lecturaActualizado 23 ago 2026
También conocido como: Domain Name System, Servidor de nombres

Definición

El DNS (Domain Name System) traduce nombres de dominio en direcciones IP. Cuando escribes antonioecheverria.es, tu navegador no sabe dónde está: pregunta al DNS y este le devuelve una dirección numérica.

Existe porque las personas recordamos nombres y las máquinas usan números. Es la capa de traducción entre los dos mundos, y funciona tan bien que solo te acuerdas de ella cuando falla.

Es además un sistema distribuido y jerárquico: no hay un servidor con todos los dominios del mundo, sino una cadena de servidores que se van pasando la pregunta.

Cómo funciona una consulta

  1. El navegador mira su propia caché. Si lo tiene reciente, ya está.
  2. Si no, pregunta al resolutor que le haya dado su red (el del router, o uno público como el de Cloudflare o Google).
  3. Ese resolutor pregunta a los servidores raíz: "¿quién sabe de los dominios .es?".
  4. Los .es le dicen qué servidores son los autoritativos de ese dominio concreto.
  5. El autoritativo devuelve la IP.
  6. Todos guardan la respuesta durante el tiempo que indique el TTL.

Ese último punto explica lo que más confunde de todo el asunto: la propagación.

Los registros que vas a tocar

  • A — Apunta un dominio a una dirección IPv4. El más común.
  • AAAA — Lo mismo para IPv6.
  • CNAME — Alias: apunta un nombre a otro nombre. Útil para subdominios que van a un servicio externo.
  • MX — A qué servidor van los correos de ese dominio. Si te quedas sin correo, mira aquí.
  • TXT — Texto libre. Se usa para verificar la propiedad del dominio ante Google, y para los registros SPF, DKIM y DMARC que evitan que tus correos acaben en spam.
  • NS — Qué servidores mandan sobre este dominio.

Ejemplo práctico

Cuando llevé un dominio a otro proveedor me pasó lo que le pasa a todo el mundo la primera vez: cambié los registros y durante horas seguía viendo la web antigua, mientras que desde el móvil ya se veía la nueva.

No era un error. Era el TTL. El registro anterior tenía un TTL de 86.400 segundos —24 horas—, así que mi resolutor tenía guardada la respuesta vieja y no iba a volver a preguntar hasta que caducara. El móvil, con otro operador y otro resolutor, ya había refrescado.

El truco que aprendí para las mudanzas: bajar el TTL a 300 segundos unos días antes del cambio. Así, cuando muevas el registro de verdad, el mundo entero refrescará en cinco minutos en lugar de en un día. Después del cambio, vuelves a subirlo.

Segunda cosa útil: para comprobar si un cambio ya está aplicado, no vale abrir el navegador —te enseña su caché—. Se pregunta directamente:

dig antonioecheverria.es A +short
nslookup antonioecheverria.es 1.1.1.1

Preguntando a un resolutor público concreto ves qué contesta él, sin la caché de tu equipo por medio.

Errores comunes

  • Impacientarse durante la propagación. No hay nada que hacer más que esperar el TTL. Cambiar los registros otra vez solo empeora la situación.
  • Confundir dominio con hosting. Son dos servicios distintos que pueden estar en dos empresas distintas. El dominio dice dónde mirar; el hosting es lo que hay allí.
  • Un CNAME en el dominio raíz. El estándar no lo permite. Para la raíz hace falta un registro A, o la variante propia que ofrezca tu proveedor.
  • Cambiar los servidores de nombres sin copiar antes todos los registros. Es la forma más rápida de quedarte sin correo: los registros MX se quedan atrás y los correos dejan de llegar sin que nadie lo note hasta que un cliente reclama.
  • Olvidar que el correo va aparte. Cambiar el registro A no mueve el correo. Y al revés.
  • Dejar caducar el dominio. Suena obvio y pasa constantemente. Renovación automática y una alerta en el calendario.

Cuándo importa

Cada vez que lances una web, cambies de hosting, montes un subdominio o configures el correo de un dominio. Es una de esas cosas que solo hace falta entender una vez y luego evita días de confusión.

Una recomendación práctica: antes de mover nada, apunta todos los registros actuales. Una captura de pantalla de la zona DNS vale mucho si algo sale mal y hay que volver atrás.

Referencias

Tagsprogramacionredesinfraestructurafundamentos
Escrito por
Antonio Echeverría

Dirijo IMDICA, una empresa de suministro industrial, desde 2007. Escribo estas definiciones desde el lado de quien las usa para decidir, no desde el de quien las estudia.

Si necesitas que alguien construya esto de verdad y no solo lo explique, eso es lo que hago en AE Works.